El histórico grupo revive el Rock and Roll en Valencia frente a 16.000 fans que esperaban su regreso, presente y pasado convergieron en el Roig Arena
El Roig Arena se convirtió en un mar de emoción. Más de 16.000 personas rugieron desde el primer instante, conscientes de que estaban a punto de presenciar un momento histórico. Las entradas se habían agotado meses atrás y el ambiente era eléctrico: la energía colectiva se palpaba en el aire y las ganas de cantar, saltar y emocionarse eran irreprimibles.
Un viaje entre presente y pasado
El concierto comenzó con la imponente lona que dibujaba la silueta inconfundible de Fito Cabrales: boina, gafas y guitarra. Sin artificios, con un primer acorde de “A contraluz”, los asistentes se sumergieron de inmediato en el nuevo disco “El monte de los aullidos”, mientras los acordes de “Un buen castigo” y “Por la boca vive el pez” les recordaban por qué la música de Fito & Fitipaldis es parte de sus vidas.
La conexión con el público fue instantánea: el tiempo parecía detenerse entre recuerdos y emociones, y cada canción se transformaba en un canto compartido de varias generaciones.

Fito
Sobriedad y fuerza en el directo
Fito & Fitipaldis, acompañados de seis músicos, demostraron que la fuerza de la música no necesita artificios. La sobriedad, la excelencia musical y la pasión en escena bastaron para conquistar tanto a los fans de siempre como a los jóvenes que han aprendido todas las canciones de principio a fin.

Fito
Emoción a quemarropa
Uno de los momentos más sentidos llegó con “A quemarropa”, una de las composiciones más personales de Fito, dedicada al amor incondicional hacia sus hijos. Le siguieron otros temas del nuevo disco, como “El monte de los aullidos”, “Volverá el espanto” y “Cielo hermético”, donde la emoción se mezclaba con la energía del directo y el público se dejaba llevar por cada acorde.

Fito
Clásicos que hacen historia
La recta final del concierto estuvo marcada por los clásicos más emblemáticos. Desde “La casa por el tejado” hasta “Soldadito marinero”, el Roig Arena se convirtió en un coro gigante, cantando con una fuerza que rozaba lo épico. La interpretación de “Entre dos mares”, de Platero y Tú, provocó un viaje a la nostalgia más pura, antes de cerrar con el imprescindible “Antes de que cuente diez”, un broche final que desató un estallido de emoción colectiva.

Fito
Una noche para el recuerdo
Más que un concierto, la cita de Fito & Fitipaldis en Valencia fue una celebración de la música como hilo que une generaciones. Entre viejos éxitos y nuevos himnos, el Roig Arena se convirtió en testigo de la conexión única entre artista y público, donde cada nota y cada verso fue recibido con pasión y complicidad.









