La Generalitat Valenciana, a través de la Vicepresidencia tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, ha finalizado su participación como socio en el proyecto LIFE RedBosques_Clima (2021-2025), centrado en la adaptación de los bosques mediterráneos al cambio climático.
El proyecto, cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europea, ha estado orientado a impulsar soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la capacidad de respuesta de los ecosistemas forestales frente al aumento de las temperaturas y la escasez hídrica.
Herramientas técnicas para la gestión forestal
Entre los principales objetivos de la iniciativa se ha incluido el desarrollo de herramientas técnicas para evaluar la vulnerabilidad de las masas forestales, su aplicación sobre el terreno y la transferencia de los resultados a gestores públicos y privados.
Uno de los logros más destacados ha sido el diseño y aplicación de un índice de vulnerabilidad a la sequía, que permite analizar de forma objetiva el riesgo climático de los bosques y apoyar la toma de decisiones en la planificación forestal. Esta herramienta está disponible a través de una plataforma digital y facilita la priorización de actuaciones en las zonas más sensibles.
Asimismo, el proyecto ha elaborado una Guía de criterios y buenas prácticas para la adaptación de los bosques al cambio climático, que integra factores ecológicos, técnicos, sociales y económicos, y resulta aplicable tanto en montes públicos como privados.
Experiencia piloto en la Comunitat Valenciana
En la Comunitat Valenciana, LIFE RedBosques_Clima ha contado con actuaciones demostrativas coordinadas por el Centro para la Investigación y Experimentación Forestal (CIEF). En estas parcelas se han aplicado tratamientos selvícolas en repoblaciones de Pinus pinaster, con el fin de reducir la competencia entre árboles, favorecer estructuras forestales más diversas y mejorar la respuesta frente a episodios de sequía.
Las actuaciones se han desarrollado en municipios de Castellón (Barracas), Valencia (Alpuente) y Alicante (Confrides). Los trabajos evidencian que los bosques con mayor diversidad de especies, estructuras irregulares y menor densidad presentan un comportamiento más favorable ante los efectos del cambio climático.
Una vez concluido el proyecto, se inicia ahora la fase post LIFE, que contempla el seguimiento de las parcelas durante cinco años para evaluar su evolución y el impacto real de las intervenciones realizadas.
Impacto ambiental, social y económico
El informe socioeconómico del proyecto señala que la adaptación forestal genera beneficios que van más allá del ámbito ambiental, con efectos positivos sobre el empleo rural, la economía local y la reducción de costes asociados a incendios forestales y a la degradación del territorio.
La gestión forestal adaptativa contribuye también a mejorar la seguridad de las infraestructuras y de la población, reforzar la sostenibilidad de los aprovechamientos forestales y consolidar el papel de los montes como sumideros de carbono.
Durante el desarrollo del proyecto se ha realizado un amplio trabajo de transferencia de conocimiento mediante acciones formativas, seminarios técnicos y materiales divulgativos dirigidos a personal técnico, profesionales del sector forestal y agentes del territorio.
El proyecto ha sido coordinado por la Fundación Interuniversitaria Fernando González Bernáldez (FUNGOBE) y ha contado, además de la Generalitat Valenciana, con la participación de Vaersa, CREAF, la Generalitat de Catalunya y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con el Gobierno Vasco como entidad cofinanciadora.












