The Waterboys ofrecieron anoche un concierto memorable ante un Roig Arena lleno hasta la bandera, en el primero de los dos recitales programados en Valencia, la banda repasó sus temas más emblemáticos y presentó piezas de su último álbum
A las puertas del Auditorio Roig Arena, antes incluso de que cayese la noche, ya se respiraba algo más que la expectativa propia de un sold out. Había un murmullo eléctrico, casi generacional, que anunciaba que The Waterboys no venían simplemente a tocar: venían a desatar una liturgia musical. Y así fue. Con todas las entradas agotadas, la banda de Mike Scott ofreció este martes un concierto memorable, de los que se guardan en la piel.
La velada abrió con los valencianos Atlàntic, cálidos y precisos, seguidos por la delicadeza indie folk de The Deep Blue, que envolvieron al público en la antesala perfecta para lo que estaba por venir. Todo cambió en torno a las 21:00h, cuando Scott irrumpió en escena con ese magnetismo sereno y arrollador que solo los años y la autenticidad conceden. Fue un estallido colectivo: el Roig Arena se puso en pie como una única voz.

The Waterboys ofrecieron un concierto con todas las entradas agotadas en el Roig Arena
The Waterboys arrancaron con “Glastonbury Song”, esa búsqueda espiritual que Scott eleva desde la primera nota, seguida de la ternura de “How Long Will I Love You”, que sonó como una carta de amor convertida en cántico compartido. El público, entregado desde el minuto uno, devolvió cada verso amplificado.
Después llegó el viaje hacia las raíces: el folk celta de “Fisherman’s Blues” agitó al auditorio como una marea alegre, mientras que “This Is the Sea” recordó a todos que la banda no solo toca música; abre puertas interiores.

Presentaron temas de su nuevo álbum Life, Death and Dennis Hopper
La presentación de su último disco, “Life, Death and Dennis Hopper”, aportó uno de los tramos más intensos de la noche. Temas como “Live in the Moment, Baby”, “The Tourist”, “Michelle” o “Hoppers on Top” demostraron que The Waterboys siguen en plena creación, sin la nostalgia como refugio, sino como combustible.
Tras dos horas generosas, la banda se despidió de la única manera posible: con “The Whole of the Moon”. El auditorio entero, convertido en un coro inmenso, acompañó un tema que habla de ver más allá, de alcanzar lo invisible. Una despedida luminosa, de las que se quedan resonando cuando ya no hay música.

El grupo regresará el 5 de diciembre y volverá en 2026 para su único concierto en Valencia
Pero la separación será breve. The Waterboys volverán al Roig Arena el próximo 5 de diciembre, y han anunciado que regresarán en septiembre de 2026, en su único concierto en España ese año, con un formato de mayor aforo para rendir homenaje a Fisherman’s Blues (1988). Además, han adelantado que el disco será acompañado por tres nuevos álbumes con grabaciones coetáneas al original. Una promesa de más música, más memoria y más magia.











