La Diputació de València y la Fundación Valencia CF se suman al Año Puchades que celebra Sueca, localidad natal de la leyenda valencianista. En el marco de la conmemoración de los 100 años del nacimiento de Antonio Puchades, la Sala de Reinas de la corporación provincial acoge hasta el 21 de abril, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas, la muestra ‘Els nostres ídols. Puchades’, que tras su paso por el Palau dels Scala recorrerá municipios valencianos como Utiel, Alfafar, Gavarda y Sueca.
Un homenaje a la trayectoria de Puchades

El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, acompañado por la vicepresidenta Natàlia Enguix, el alcalde de Sueca, Julián Sáez, la directora de la Fundación Valencia CF, Inma Ibáñez, y el diputado de Cultura, Paco Teruel, ha inaugurado una exposición que recorre la trayectoria personal y deportiva de “un jugador de club, fiel a sus colores, y un hombre comprometido con su tierra, suecano, valenciano y valencianista”.
“Es un honor para esta institución acoger la primera parada de una muestra itinerante sobre la vida de Tonico Puchades, un labrador valenciano noble, amante de su tierra, y un murciélago eterno”, ha destacado Mompó.
En presencia de familiares de Puchades y la ilustradora suecana Laura Granell, que ha adaptado el contenido de la muestra al público más joven, el presidente ha lamentado no haber podido disfrutar del fútbol de Puchades, aunque las imágenes y los testimonios de quienes sí lo vieron “nos permiten comprender la magnitud de su figura, de un futbolista que lo daba todo en el campo, con coraje, inteligencia y, sobre todo, con un sentimiento de pertenencia indestructible”.
De Utiel a Sueca
La exposición sobre Antonio Puchades, con una selección de piezas históricas entre las que destacan la camiseta con el seis a la espalda que lució con España, la antorcha olímpica que portó en 1992, su primer contrato con el Valencia CF o cromos con el escudo del murciélago, saldrá de la Diputación a finales de abril para hacer escala en Utiel, y continuará el recorrido en municipios como Alfafar y Gavarda, que ya han confirmado que acogerán la muestra antes de su llegada a Sueca en octubre, donde cerrará el Año Puchades coincidiendo con la Semana del Deporte.
El alcalde de Sueca, Julián Sáez, ha mostrado su satisfacción por “el reconocimiento de la Diputación y el Valencia CF a la figura de un vecino ilustre de nuestro municipio, una persona entrañable y un valenciano orgulloso de serlo que siempre ejerció como embajador de su tierra”.
Sáez ha coincidido con la vicepresidenta Enguix en el sentimiento de identidad compartida y ha manifestado que iniciativas como esta exposición “fomentan la cohesión social y refuerzan los vínculos entre los pueblos valencianos”.
Un seis de leyenda
Antonio Puchades fichó por el Valencia CF en el verano de 1946 procedente de la Sociedad Deportiva Sueca, que recibió 5.000 pesetas por el traspaso. En su primera temporada en el club apenas tuvo minutos en un equipo que acabó ganando la Liga, el último gran triunfo de la delantera eléctrica que marcó una de las etapas doradas de la entidad.
Puchades jugó 300 partidos oficiales con el Valencia CF, en los que conquistó la Liga del 47 y las Copas del 49 y el 54.
El mítico ‘6’ blanquinegro, que marcó el camino a Claramunt, Albelda o Mendieta, entre otros, vistió en 23 ocasiones la camiseta de la Selección y fue reconocido como el mejor centrocampista del mundo en el Mundial de 1950 en Brasil.
La pareja de baile de Pasieguito en la medular che de finales de los 40 y principios de los 50 pudo jugar en el Real Madrid y el FC Barcelona, pero siempre tuvo muy claro que “el honor de un chico suecano es jugar en el Valencia”. Y así lo hizo hasta que colgó las botas en 1958 por un problema de ciática.
Antonio Puchades Casanova forma parte del imaginario valencianista. Desde su fallecimiento en mayo de 2013, Tonico se halla en lo más alto del olimpo de Mestalla, representando en toda su magnitud la categoría de leyenda.
Una leyenda forjada en la humildad y la cotidianidad de la valencianía, como lo reflejó el pintor Conrado Meseguer, con su indumentaria de futbolista y rodeado de campos de arroz, de los campos que cultivó en su Sueca natal.






