Esta semana el President de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón ha dado un paso muy importante para conseguir lo que la mayoría de los valencianos queremos tras la riada de octubre pasado: trabajar por la prevención, comenzar la recuperación y alcanzar la normalización de la vida cotidiana de nuestra Comunitat Valenciana.
La prevención es necesaria para que no vuelva a ocurrir la tragedia que inundó diversas comarcas de la provincia de Valencia y en ese sentido, se marcaron los objetivos a alcanzar en la comparecencia del viernes pasado llevada a cabo por el Vicepresidente Segundo de la Generalitat, el teniente general Francisco José Gan Pampols.
A dicha comparecencia se negó a acudir la delegada del gobierno, Pilar Bernabé, y prohibió que acudiera nadie de su equipo, poniendo de manifiesto lo mal que había sentado a la izquierda que existiera un plan de prevención trabajado por la Generalitat.
Solo conocemos sus insultos, pancartas y escraches al President Mazón, bien orquestados y contando con la colaboración de los medios de comunicación sanchistas.
El viernes pasado comprobamos los valencianos que la Generalitat Valenciana está trabajando en la prevención y que el Gobierno de España, tras cinco meses, aún no ha presentado ninguna propuesta y no sabemos qué obras van a realizar para encauzar y limpiar barranco o si se van a construir presas para contener riadas.
También hemos conocido que la reconstrucción está en marcha y que está planificada en los presupuestos de la Generalitat presentados por el President Mazón el pasado jueves.
Estos presupuestos alcanzan la cifra récord de 32.291 millones de euros, un 8,6% más que el presupuesto pasado, aumentando un 8% el gasto sanitario, un 4% en educación y un 2% más en servicios sociales, dedicándose 2.270 millones de euros a partidas específicas de reconstrucción.
De nuevo, a la presentación de los presupuestos se negaron a acudir tanto los diputados del PSPV como de Compromís, poniendo de manifiesto su enfado ante el hecho de que existan presupuestos. Sin duda, hubieran preferido que no existieran para vender la idea de una Generalitat sin rumbo y paralizada, como ocurre con el Gobierno de España que es incapaz de presentar las cuentas públicas.
Los presupuestos de la Generalitat se basan en el esfuerzo de los ciudadanos de la Comunitat ya que el Gobierno de España se ha negado a aportar recursos extraordinarios y solo ha permitido la “posibilidad” de que los valencianos nos endeudemos más pidiendo dinero para acometer la reconstrucción. Sánchez no pone un euro y encima nos dice que pidamos préstamos que producen más intereses y por tanto, más deuda.
Esa es la solución de los socialistas valencianos, perjudicar a las futuras generaciones cargándoles con el esfuerzo de pagar la actual reconstrucción, seguramente ese es el castigo por no haber votado de forma “adecuada” en las elecciones autonómicas de 2023.
Muchos nos preguntamos qué dirían los socialistas si hubiera sido un gobierno Popular el que no hubiera ayudado al gobierno de Ximo Puig o si la tragedia hubiera ocurrido en Cataluña, sin duda, las calles valencianas arderían.
Pero lo más insultante fue la intervención de la diputada de Compromís, Águeda Micó, el viernes pasado en el Congreso en la que, riéndose, afirmó que “menos pedir inversiones al Estado y más cumplir con los valencianos” refiriéndose al Partido Popular, frase que es la nueva versión creada por Compromís de la famosa frase de Pedro Sánchez: “si quieren ayudan que la pidan” o “hay que ganar el relato, es nuestro momento”.
Compromís siempre juega contra los intereses valencianos
·En este momento no se conoce propuesta alguna de este partido sucursal de ERC, a parte de que se paralice el puerto de valencia o que se mantenga la ley de la Huerta que impidió la limpieza de barrancos y la construcción de obras de prevención de riadas, como afirmó el alcalde socialista de Aldaia: “lechugas por vidas humanas”.
Pero también el tercer paso político importante producido esta semana fue el encuentro del President Mazón con las víctimas de la riada, lo cual fue un paso importante para la normalización social. Esta reunión ha sido criticada por la asociación presidida por una líder de Compromís que ha llegado a insultar a las cuatro víctimas que se “atrevieron” a dar la mano a Mazón sin su autorización, poniendo de manifiesto el odio y sectarismo de la referida militante a sueldo de Compromís. Estos ciudadanos han recibido insultos en redes sociales llamándoles “miserables” o que “están pagadas” y que no “representan a las víctimas”, cuando son unos ciudadanos que han perdido a familiares directos.
Es asqueroso pensar que para Compromís hay víctimas buenas y víctimas malas según se pliegan a sus intereses de odio y confrontación.
La realidad es que, tras cinco meses, las medidas de prevención, los presupuestos de la reconstrucción y las ganas de normalización están dando esperanza a una sociedad, la valenciana, con ganas de salir adelante y dejar atrás la confrontación.
Esa esperanza exaspera a una izquierda que no está aportando ninguna idea o propuesta, y solo cree que utilizando el dolor de las víctimas llegará al poder, pero lo que no se dan cuenta Pilar Bernabé, Diana Morant y Águeda Micó es que cada vez los valencianos sabemos que las ayudas del Gobierno Central no llegan y que nos están dando la espalda.
Las urnas serán en el 2027 y los ciudadanos examinaremos quien ha aportado y quien se ha apartado en la reconstrucción, en la prevención y en la normalización. El odio nunca perdura más que la esperanza y la sociedad valenciana siempre renace de sus cenizas, lo llevamos en nuestro ADN y lo acabamos de ver en la “cremá” de las fallas.












