El Consorcio de Bomberos de Valencia tiene todo preparado para la Nit de la Cremà, con un amplio dispositivo preventivo que incluye bomberos, brigadas BRIFO del Consorcio y unidades de bomberos forestales de GVA. En total, un equipo humano de 350 efectivos y 170 vehículos, entre autobombas y unidades de personal y carga, atenderán más de 60 municipios y más de 400 monumentos, con el objetivo de minimizar riesgos y responder ante cualquier incidencia.
Un equipo de 350 profesionales y 170 vehículos velará por la seguridad de más de 400 monumentos falleros
Este año, además, colaboran vehículos de los servicios de extinción de los ayuntamientos de Barcelona, Alicante y Castellón, así como de los consorcios de Alicante, Albacete y Cuenca. Esta cooperación se refuerza tras los daños sufridos por algunos vehículos del Consorcio de Valencia durante la pasada DANA, cuando estaban prestando ayuda a la ciudadanía. Para ello, se ha aprobado una partida extraordinaria que permitirá recuperar y sustituir todos los materiales afectados.
La colaboración entre consorcios y ayuntamientos garantiza la máxima respuesta durante la noche más importante de las Fallas.
Revisión y análisis de más de 400 monumentos
Para la organización del dispositivo, el Consorcio de Bomberos de Valencia ha revisado durante cuatro días centenares de monumentos en la provincia, analizando parámetros como el tamaño y la ubicación, con el fin de estudiar su peligrosidad. Todos los datos han sido introducidos en un sistema informatizado, gracias al trabajo del departamento de Prevención Operativa, lo que ha permitido determinar que más de 400 monumentos contarán con este dispositivo especial.
El Consorcio ha revisado cada monumento para garantizar la seguridad durante la Cremà.
Recomendaciones para las comisiones falleras
Los efectivos del Consorcio han recordado a las comisiones falleras la importancia de seguir las principales recomendaciones en relación con el uso de líquidos inflamables. Esta práctica habitual debe extremarse este año debido a las lluvias que han empapado los monumentos falleros, lo que hará necesario un mayor uso de aditivos para acelerar la ignición.
Las lluvias obligan a extremar precauciones en el uso de líquidos inflamables durante la Cremà.
Se recuerda que la mezcla de gasóleo y gasolina debe ser adecuada, y almacenarse siempre en recipientes homologados. Además, es necesario realizar perforaciones y aperturas en las partes bajas de las fallas para disminuir la concentración de gases inflamables, que podrían provocar explosiones por acumulación de vapores.
Desde la adición del acelerante hasta el inicio de la Cremà no deben transcurrir más de 30 segundos, para evitar la vaporización excesiva y la concentración de gases peligrosos. Las fallas infantiles no deben recibir acelerantes en su interior por razones de seguridad.











