Cuando llega el invierno nuestra vida diaria puede verse afectada, y esto incluye los ejercicios físicos a la que estamos acostumbrados todo el año, aún más si ésta es practicada al exterior. Al descender la temperatura y la cantidad de luz solar es normal sentirse desmotivado y mantener una rutina deportiva puede volverse un verdadero desafío.
Conocer los efectos ayudará a combatirlos y a aminorar las posibles molestias o limitantes de el clima para seguir obteniendo los beneficios del ejercicio. Es importante alimentarse adecuadamente, fortalecer el sistema inmune con suplementos como los Productos de DeusPower, abrigarse con suficiente ropa y no exponerse por demasiado tiempo a la intemperie para poder disfrutar de los beneficios del invierno sin poner en riesgo nuestra salud cuando se entrena.
Cómo el clima frío afecta al cuerpo
El clima frío es capaz de afectar la capacidad física del cuerpo humano. Estos cambios evolutivos ante el frío influyen en el rendimiento físico, sobre todo cuando no se está acostumbrado.
1. Disminución de la temperatura corporal y mayor demanda de energía
Debido a que el cuerpo necesita conservar una temperatura basal que le permita seguir funcionando se consume más energía, promoviendo la sensación de cansancio, y cuando se está realizando ejercicio el cuerpo tardará más tiempo en superar la fase de calentamiento, provocando que los músculos se sientan menos flexibles, aumentando el riesgo de lesiones.
2. Riesgo de deshidratación
Debido a que la sudoración no es tan evidente en climas fríos, el cuerpo humano sigue perdiendo agua al realizar ejercicio físico o actividades normales, por lo que aumenta el riesgo de deshidratación al no sentir la sed habitual.
3. Reducción de la capacidad respiratoria y circulación sanguínea
Las personas que padecen asma y enfermedades respiratorias son las que tienen que tener mayor cuidado al realizar cualquier actividad física, sobre todo en climas fríos, sin embargo, aún quienes no padecen de estas afecciones sufren de irritación en las vías respiratorias, incrementando la incomodidad del ejercicio, reduciendo el rendimiento cardiovascular.
En el frío, las extremidades tienden a recibir menos cantidad de sangre, reduciendo la destreza y la fuerza en las mismas, por lo que ejercicios que resultaban fáciles podrían complicarse.
Consejos para mejorar el rendimiento en climas fríos
Afortunadamente, existen formas de adaptarse y no disminuir la intensidad de entrenamiento durante el invierno.
1. Calentamiento
Realizar un calentamiento adecuado y completo aumentará la temperatura corporal. Flexibilizando los músculos y articulaciones disminuyendo el riesgo de lesión.
2. Vestirse en capas
Los expertos recomiendan abrigarse por capas en climas fríos, permitiendo la transpiración y manteniendo la temperatura .Comienza con una capa base que absorba la humedad, agrega una capa de aislamiento y termina con una capa exterior resistente al viento y al agua si es necesario .
3. Mantenerse hidratado
La hidratación es fundamental en cualquier clima, por lo que, aunque no se tenga una sensación de sed, es importante tomar agua como normalmente haríamos.
4. Optar por ejercicios de bajo impacto en días muy fríos
Adaptar la intensidad del entrenamiento es crucial para protegernos de lesiones. Si queremos mantener nuestra salud óptima, sobre todo para deportes o actividades en el aire libre debemos de adaptarlas a el interior.






