Las crías de tortuga boba evolucionan favorablemente

 En junio de 2014 se encontraron en la playa de San Juan una puesta de más de 100 huevos de tortuga boba (caretta caretta), especie gravemente amenazada.

En la actualidad, estas crías de tortuga, que permanecen desde finales del pasado verano en el Área de Recuperación y Conservación de Fauna Marina (ARCA del Mar) del Oceanogràfic de Valencia y que han cumplido cinco meses, pesan entre 80 y 110 gramos, diez veces superior al de su nacimiento.

En total hay 50 ejemplares en el acuario de Valencia y 11 en el centro de recuperación de Algeciras, que colabora con el Oceanogràfic. En ambas instalaciones permanecen bajo los cuidados de los veterinarios, con una temperatura en torno a los 26 grados, filtración biológica, filtración mecánica y luz ultravioleta, con el fin de proporcionarles las condiciones necesarias para su perfecto desarrollo.

Los animales cuentan con un seguimiento individual y se les alimenta con una papilla hecha a base de pescado, cefalópodos y moluscos.

El objetivo del programa de iniciación es maximizar su supervivencia, para liberarlas al mar cuando alcancen un tamaño suficiente que les permita evitar a los numerosos depredadores que tienen en las primeras fases.