100 años del traje de baño

Que el verano está a la vuelta de la esquina es un hecho. Tanto, que durante estas últimas semanas parece que hayamos viajado hasta el mes de julio donde el calor y la sensación de bochorno aplatanan hasta al más activo e inquieto.

Yo soy muy devota del ‘hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo’ y más creyente todavía de no sacar las sandalias a relucir hasta el primer día de junio, aunque cierto es que ganas no me faltan de desterrar el calzado cerrado y comenzar a airear los pies con las nuevas adquisiciones estivales.

Bienvenidos sean los vestidos de algodón, shorts vaqueros, tops bardot pero, sin lugar a dudas, la prenda estrella del verano es el traje de baño que, casualmente, cumple 100 años.

Un siglo de baños en playas, ríos y piscinas que ayudaron y ayudan muy y mucho a sobrellevar las altas temperaturas y que el rey Jorge III de Inglaterra se encargó de inaugurar a finales del siglo XVIII como un acto social.

La mayoría de los comienzos no son fáciles. De hecho, el primer baño oficial de una mujer llegó en 1822 de la mano de la duquesa de Berry, la nuera de Carlos X, que se sumergió totalmente vestida en la playa francesa de Dieppe. Casi cuarenta años más tarde, nació el primer bañador formado por tres piezas: camisola, pantalón y medias. ¿Algo a favor? era unisex, tanto para ella como para él.

Desde entonces, la evolución del traje de baño ha sido tan drástica como paciente. El proceso de simplificación se ha llevado a cabo de manera paulatina teniendo en cuenta la época y circunstancias político-sociales del momento: desde bodies con mangas y pantalones cortos, pasando por el primer bañador de lana y una sola pieza que mojada pesaba más de tres kilos hasta llegar a los actuales biquinis, triquinis e, incluso, burkinis (burka + bikini).

Esta temporada s/s 2015 las tendencias en moda de baño se caracterizan por su gran variedad y eclecticismo: bañadores palabra de honor, estilo bandeau, triquinis troquelados, con escote corazón y transparencias, de neopreno, con plumas, escote halter, entrecruzado, de escote asimétrico con doble tirante en un hombro, fruncido en el pecho, estilo retro, estampados tropicales, flecos, encaje, paisley…

Casi todo vale en este verano de cinco lunas llenas donde lo importante es saber desconectar para poder reconectar. Celebremos el siglo de vida del traje de baño, festejemos su evolución y reflexionemos acerca de nuestra historia.

Atrevámonos a cerrar puertas pues sólo así seremos capaces de abrir grandes ventanales que nos
regalarán extraordinarias bocanadas de aire fresco.