Las últimas corrientes filosóficas de la moda: del Normcore a la Magia del Caos

NormcoreLa diseñadora británica Mary Katrantzou presentó su colección P/V 2016 el pasado septiembre durante la Semana de la Moda de Londres.

Las últimas corrientes filosóficas de la moda: del Normcore a la Magia del Caos. Quizás hayas oído hablar del Normcore –fue la palabra relacionada con la moda más buscada en Google en 2014–, pero es muy probable que todavía no sepas en qué consiste. Creada a partir de la fusión de “normal” y “hardcore”, fue acuñada en 2013 por la agencia de previsión de tendencias K-Hole para designar una nueva realidad que estaba emergiendo: el anhelo por pasar desapercibido entre la multitud después de años de excentricidades y egos inflados. La tendencia Normcore reivindicaba la normalidad, la sencillez, incluso la dejadez como fórmula estética. Se trataba de un modo de vestir pausado, sin estridencias y, sobre todo, unificador. El triunfo de la “no-moda” había llegado y la mayoría de nosotros, sin saberlo, estábamos siendo partícipes de ello.

¿Ya te ha quedado claro? Pues te va a servir para poco… porque tres años después, con el armario plagado de zapatillas blancas y jerséis de punto, los gurús norteamericanos han presentado un nuevo informe que cambia nuestro modo de entender el mundo. Tras mucho debatir sobre el futuro, la ausencia de ideas, la ansiedad y la crisis–no sólo político-económica, sino también emocional–, se dieron cuenta de que la solución a todos los problemas residía en la magia. Sí, en la magia. Pero, no en el tipo de magia que nos viene a la cabeza, sino en una red de energía, una fuerza interior que nos hace tener conciencia sobre nosotros mismos y controlar nuestros actos de forma libre. Lo que propone K-Hole en su estudio, que salió a la luz en agosto de 2015, es que únicamente a través de la fe y del pensamiento positivo seremos capaces de alcanzar nuestras metas, de desprender emociones tan intensas que afecten al mundo físico, a veces de manera inexplicable. El nuevo Chaos Magic o Magia del Caos –cuyo origen se remonta a la Inglaterra de los años 70– se presenta como una herramienta de cambio individual, un viaje introspectivo, espiritual, que reafirma nuestro “yo” y nos diferencia del resto. Sin embargo, no se trata solo de una tendencia, sino de un movimiento filosófico, una corriente sociocultural totalmente opuesta al Normcore, que provoca la aparición de una moda emocional en la que las prendas se utilizan como meros elementos de expresión de nuestra propia singularidad.

Más allá de la teoría, esta psicodelia, que nos devuelve a 1968 por unos instantes, comienza a verse plasmada en las colecciones P/V 2016 en forma de estampados cósmicos, juegos ópticos, referencias astrales, tejidos ligeros, mezclas de texturas y una paleta infinita. Diseños con una historia detrás, que miran al futuro sin olvidar el pasado, como los que presentó AlessandoMichele en su primer desfile para Gucci. Mágica fue, también, según palabras de VOGUE USA, la colaboración de Riccardo Tisci y la artista de performance Marina Abramovic para Givenchy. J.W.Anderson, por su parte, convirtió sus recuerdos personales en prendas masculinas que expresaban palabras como “estelar”, “asteroides” o “sideral”, mientras que Mary Katrantzou impregnó su colección de motivos galácticos en un intento por manifestar su particular viaje estético.

La propia diseñadora británica abrazó la Magia del Caos defendiendo la gran influencia que ejerce la moda en nuestra autoestima y, como consecuencia, en nuestro modo de enfrentarnos al mundo. Y es que la ropa debería ser una continuación de nosotros mismos, un reflejo de nuestro interior, de nuestros ideales, de nuestras vivencias, de nuestras preocupaciones y de nuestras ambiciones.

Olvídate del Normloquesea y empieza a creer en la magia.

Artículo de colaboración de Cris Pastor