La Ley de la atracción y la escalera privada

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La Ley de la atracción y la escalera privada. Mi elección para hoy es fabricar una escalera privada para entrar a mi mente y a mi consciencia, es la mejor de las maneras para fabricar día a día felicidad, serenidad, amor, pasión, salud y abundancia en nuestra vida.

Igual que separamos la ropa de verano y la de invierno, igual que separamos a los buenos amigos como a los que no lo son, de la misma manera que separamos los billetes y las monedas, igualmente que separamos las joyas de la comida, cada cosa tiene su lugar, de la misma manera separaré mis pensamientos positivos y los negativos, cuando tenga un pensamiento negativo inmediatamente pensaré en tirarlo al cubo de la basura y cuando tenga un pensamiento creativo, amoroso, de salud abundancia y de paz lo trasladaré a mi mente allí serán seleccionados todos mis pensamientos y así seré consciente de lo que quiero que entre en mi vida, tendré un lugar exclusivo para ellos y seré su guardián.

Hace muchos años aprendí un ejercicio que lo he usado mucho, tenía un tarro de plástico no transparente, de cola cao etc y compre servilletas de papel rojas, el color rojo es el color del fuego y de la fuerza y con la fuerza del fuego deshecho lo que no quiero, y cada mal pensamiento que me llegaba lo escribía y le decía vete de mi vida, aquí solo vive en mí quien yo le doy permiso, lo doblaba y lo metía en el bote al cabo de unos días o una vez por semana hacia limpieza del bote ponía todos los papeles envueltos en una servilleta roja y al primer contenedor que veía con fuerza y rabia lo tiraba y pensaba fuera de mi vida, y poco a poco los pensamientos negativos iban desapareciendo de mi vida, y aunque llegué alguno ni caso le hago y así solo se quedan instalados aquellos que me producen alegría y optimismo, parece una tarea difícil pero no lo es, pensaba de la misma manera que cuando siento ganas de ir al baño nadie lo puede hacer por mí, pues con estos pensamientos tampoco nadie lo puede hacer por mí, así que me hice responsable de lo que quería en mi vida y de la misma manera aquellas personas que estar con ellas me producían mal estar me fui poco a poco alejando de ellas, soy el arquitecto de mi vida y elijo que paredes poner, que cristales poner, que escalera me gusta más.

Las paredes son las relaciones que son constructivas para mi vida.

Los cristales son para ver a la gente transparente y ser consciente de mis actos

Y la escalera para llegar a mis metas hasta donde lo crea conveniente para mí y mi familia.

Texto por Mayar Mora