Al emprendedor de 40 le preocupa su imagen

Begoña Lagarón, durante una ponencia en el pasado iweekend.Begoña Lagarón, durante una ponencia en el pasado iweekend.

Primera cita del año de un nutrido grupo de profesionales aglutinados bajo el nombre Locos por el Social Media Valencia: una masterclass sobre “Imagen Personal para tiempos de Networking“. Tuvo lugar este jueves y congregó a decenas de expertos en Redes Sociales o el Marketing Online y la belleza. Al frente de la charla, Begoña Lagarón, directora y asesora de Imagen en Belaba imagen personal y creatividad.

El reclamo del evento partía de una reflexión interesante: aunque parezca un contrasentido, puesto que el trabajo en redes sociales es en un plano virtual y no parece que se dé el trato cara a cara, la imagen es importante. Al final, toda labor está realizada por personas que, como comentó a VLC News Lagarón, “deben conocerse bien, sacar el máximo partido de sí mismas y transmitir seguridad y confianza”. Y ello no pasa sólo por un físico cuidado o una personalidad arrolladora.

La clave del éxito en las relaciones laborales y muy especialmente en el emprendedurismo (desde un primer encuentro en una entrevista de trabajo hasta la defensa de un proyecto ante un tribunal) reside en un conjunto que abarca fondo de armario, elección de prendas y colores, conocimiento de la fisionomía propia, estudio de la mirada, cuidado de los gestos, la proyección de la voz…

El paro ha arrasado con puestos de trabajo en todas las áreas y franjas de edad. Pero si a un segmento preocupa más todas estas cuestiones es compuesto por hombres y mujeres en la cuarentena. “No es una frivolidad acudir a servicios como el mío, es una necesidad en infinidad de casos realmente. Entre las personas de 40 a o más años surge la preocupación de cómo reciclarse, de averiguar qué hacer para acertar en tiempos como  los que vivimos. Es el momento de renorvarse, de reinventarse”, explicó la experta.

Así, en escenarios como startups en los que podemos encontrar a personas de todas las edades presentando sus ideas en busca de financiación e impulso, la puesta en escena es primordial. En la medida que vestimos acorde a nuestro físico y contexto en el que debemos movernos, mayor seguridad y firmeza y, por tanto, más garantías de éxito.

Pinceladas básicas a seguir para todos: “nunca se deben mezclar dos colores de la misma intensidad en las prendas de ropa, por ejemplo marrón chocolate y negro. Tampoco hay que abusar de prendas llamativas que se les vea más que a la propia persona. Como vestimos no puede anular quiénes somos y nuestro mensaje”, comentó la asesora de imagen.

Los gestos no pueden ser duros ni bruscos, no hay que cruzar los brazos ni mover las extremidades en exceso. Siempre hay que mirar a los ojos y no incidir sobre errores cometidos que dejen al aire una laguna o imprecisión. Y sonreír, siempre sonreír.

En Belaba abordan todos los aspectos posibles y respecto al físico, estudian minuciosamente la morfología de cada cliente para desechar prendas, colores y estilos. Se trata de buscar el adecuado para cada quién sin que nadie pierda su esencia la cual, a veces, también hay que encontrar. Es un trabajo reflexivo y profundo que entraña una inmersión en la vida por completo de quien busca este asesoramiento: indagar en los armarios, conocer sus relaciones personales, sumergirse en el proyecto en que trabajan o va a presentar, acompañarles en el día a día… Todo para hallar con la llave.

Son tantos los factores a evaluar que se pueden abordar de infinitas formas, en talleres personalizados o en grupo, desde una perspectiva individual (casi psicológica) a global. En cualquier caso, la asignatura pendiente de un emprendedor, en la vida y en el trabajo, no puede ser la de su propia imagen. Qué se quiere transmitir va muy ligado a cómo hacerlo. Por ello, Lagarón recomienda: “hay que dedicarse tiempo a uno mismo, es la única manera de saber quiénes somos”.