Somos autodestructivos

Enrique Arias Vega. Colaborador de Valencia News.Aislados en la multitudEnrique Arias Vega. Colaborador de Valencia News.Aislados en la multitud

Somos autodestructivos. A un amigo norteamericano le asombra la cantidad de calles dedicadas en España a gente que ha guerreado contra ella: José San Martín, Simón Bolívar… “A los que han luchado en defensa de vuestro país les habréis dedicado más aún”, inquiere, con absoluta lógica. “Me temo que no”, le contesto sinceramente. “Chico, la verdad es que sois unos masoquistas de tomo y lomo”, concluye.

No creo que lo nuestro sea masoquismo, sino un complejo de difícil explicación que nos hace aborrecer lo que somos. “Nunca me he sentido español”, dijo el director Fernando Trueba al recoger el premio nacional de cinematografía hace ahora dos años. Y lo remachó añadiendo: “En caso de guerra, yo iría con el enemigo, siempre”.

Semejante actitud resultaría incomprensible en ningún otro país. En la mayoría de ellos, incluso, un comportamiento así recibiría un importante rechazo social. Aquí, por el contrario, no. Aquí, vestir prendas con los símbolos de Italia, Brasil o Canadá es aceptado sin ningún problema. En cambio, mostrar la bandera española en la vestimenta, por ejemplo, puede suponerle más de un problema a su portador.

La nuestra es, pues, una actitud de autodestrucción de la identidad colectiva que se ejemplifica, sin ir más lejos, en no tener un himno nacional y en que quienes mejor hablen de España sean precisamente los extranjeros.

En ese contexto, no debe extrañarnos el creciente sentimiento de desafección separatista en algunas zonas del país o la falta de integración de inmigrantes que perciben esa ausencia de identidad nacional. Lamentablemente, no hace falta, pues, que venga nadie desde fuera a destruirnos porque muchas veces nos bastamos nosotros solos para hacerlo.