Manicomio nacional

Enrique Arias Vega. Colaborador de Valencia News. Deconstrucción políticaEnrique Arias Vega. Colaborador de Valencia News. Deconstrucción política

No encuentro en las redes sociales noticias positivas sobre la realidad nacional. Una tras otra, todas son hablillas sobre corrupción política, recortes económicos, malestar vital, falta de derechos y libertades, penurias varias, abusos sobre los ciudadanos, etcétera, etcétera. Como si en otros sitios no cociesen habas…

En un WhatsApp recibido hoy mismo, unos extraterrestres dicen sobre nosotros: “Todavía no están civilizados, tienen guerras, política, religión, pobreza” (argumentos que sirvieron al III Reich para acabar con las libertades individuales de los alemanes); “matan millones de animales innecesariamente y desprecian su ecosistema” (Hitler, amante de los perros, asesinó a millones de judíos para preservar la pureza genética de la raza); “también tienen algo llamado ´negocios´ donde básicamente se roban unos a otros” (los nazis monopolizaron todos los negocios y solo ellos se dedicaron a robar).

O sea, que en el fondo preconizamos un sistema fascista, aunque nos creamos progres. Y eso es porque consideramos vivir peor que nunca cuando, en realidad, ni hemos sufrido ninguna guerra ni padecido las penurias de una posguerra.

Nos encerramos nosotros mismos en un manicomio ideológico aunque echamos la culpa de ello a la presunta impunidad de la corrupción. Lo cierto, sin embargo, es que España es el país de Occidente que tiene encerrados o acusados por corrupción a más políticos, aunque los datos muestren que hay tantos o más en Gran Bretaña, Francia o Italia. Si vamos más lejos, no olvidemos la imputación por eso delito a presidentes de países como Brasil o Corea del Sur.

O sea, que sí estamos tan enfermos de corrupción como otros, pero aquí tenemos más percepción de ello y, sobre todo, padecemos de más complejo de culpa que los demás.