Las empresas b2b son la clave para acabar con la competencia desleal

interrogantes

La responsabilidad social empresarial (RSE) parece destinada a grandes empresas con influencia en la sociedad y en la toma de decisiones a través de los medios de comunicación modernos. Son las empresas del tipo b2c las que tienen una gran visibilidad en el mercado porque el cliente es el consumidor final, tales como Coca Cola o Mercadona, en las cuales perciben necesario hoy día un compromiso ético y social, porque el consumidor así lo demanda, al igual que también exige respeto por el medio ambiente y por los Derechos Humanos, tal como proclama Axe en su último anuncio televisivo basado en el valor de la Paz.

Sin embargo, la gran mayoría de las empresas nacen y se consolidan para fabricar, distribuir productos o proporcionar servicios a otras empresas. Son las denominadas del tipo b2b, es decir, business to business, ventas de empresa a otra empresa. En estas b2b, la motivación ética y de responsabilidad social puede aparecer por exigencia en el caso de que formen parte de la cadena de suministro de las b2c, o porque el empresario o el equipo directivo esté concienciado per se dé la necesidad de su responsabilidad social, no sólo porque saben que es beneficiosa para la productividad de las empresas que quieren mantenerse y prosperar en el tiempo, es decir, ser sostenibles, sino porque, y principalmente, sienten el deseo de ser éticos y responsables con la sociedad.

En este caso el empresario no sólo busca la rentabilidad de su empresa, sino que además siente el deseo de que su negocio sea algo más, se convierta en la extensión de su identidad ética personal, de manera que la personalidad de su empresa sea el resultado de las actitudes de la diversidad de los hombres y mujeres que trabajan con, o para él.

Pero, ¿cómo podemos influir en la concienciación de la RSE en las empresas b2b? La solución puede ser esta: inculcando la idea de la ética empresarial en la conciencia de empresarios y directivos mediante la repetición de informaciones acerca de la ética y la RSE en círculos empresariales, asociaciones, conferencias, divulgaciones, etc.

Un ambiente ético general beneficiará necesariamente a la sociedad y a muchas empresas, sobre todo a aquellas que cumplen con la legalidad, porque se acabaría con la competencia desleal que tanto daño hace a muchas de ellas. Si las conductas y actitudes tuvieran un componente ético y social, entonces ganaríamos todos, empresarios, sociedad en general y medio ambiente. Sería un win a tres bandas, por así decirlo.

Las pymes necesitan ser éticas y responsables, ya sea por necesidad para cumplir la demanda social que comienza a exigirlo con fuerza; ya sea por imposición de sus empresas clientes en la cadena de suministro; ya sea idealmente por convicción de los empresarios que sienten a su empresa como una extensión de su personalidad ética.

Si queremos ética empresarial, hablemos constantemente de ética empresarial, aquí, ahora y siempre, para que también influya en las empresas b2b.

¡Démosle una oportunidad a la ética y la RSE!

Arturo Gradolí

@ArturoGradoli
www.neurofilosofia.com