La segunda batalla de Valencia ya ha comenzado (bilingüe)

El anteproyecto de una Ley de Señas de Identidad que  presenta el Partido Popular ha removido más aún, si cabe,  la desazón  que vive la sociedad valenciana por los niveles que está alcanzando el proceso de catalanización.  La desazón,  la contrariedad y sobre todo laincredulidad es lo que aflora especialmente en las  entidades valencianistas mas activas – que tanto en número como en combatividad están creciendo – , y poniendo sobre la mesa  lo queles une y en lo que discrepan.

En efecto, el hecho de que por primera vez el P.P. abra las puertas a las dos entidades mas genuinamente representativas de la cultura valenciana , en especial la lengua, abre nuevas  expectativas. Lo Rat Penat, la patriarca y decana, siempre fiel a la mas pura valencianidad,  ya ha aceptado sin vacilar su inclusión en el futurible Observatorio e  incluso dado las gracias al  Presidente Fabra. Le sigue en rango la Real Academia de Cultura Valenciana que aún no se ha pronunciado.

Sin embargo no todas las asociaciones coinciden  en i la lei es mala o buena, si conviene o no entrar en el Observatorio, ni en el grado de aceptación de una cosa y otra. Unos, piensan que  la movida del P.P. no es mas que otra engañifa – y van ya muchas – paraintentar recuperar la mayor cantidad posible de los votos perdidos no solo en el campo valencianista, sino en el mucho mas amplio  de la sociedad valenciana que siente mayoritariamente su valencianidad y que todo quedará en agua de borrajas. Otros piensan que es la oportunidad de combatir desde dentro y que hay que acabar con el monopolio de la “A.V.LL.”, argumentando que  aunque al final resultara que es otra trampa sería el propio P.P. el que quedaría definitivamente quemado  y ambas entidades se retirarían del Observatorio.

Y en este ambiente de tensión en el que crece la irritación  ante la cobertura que el Consell da  a las actuaciones catalanistas, crece tambien  una sensación de contrariedad y de sorpresa por la actitud  de la Real Academia de Cultura Valenciana. Parece, según se comenta en las cúpulas del valencianismo, que desde hace unos años la Academia viene adoptando una actitud que ante la magnitud de la ola de catalanismo que nos inunda puede calificarse de pasiva. Unos la tachan de impavidez que por  inercia viene  arrastrándose  desde el decanato que precedió al actual que, según parece, la había instaurado como norma. Otros, que siendo esto cierto en parte, lo atribuyen tambien a que la Academia  ha llevado una trayectoria excesivamente alejada de la realidad de la calle.  Los mas, dicen que a los anteriores motivos hay que unir otro mas importante : la actitud personal del nuevo Decano.

Es cierto que si se pregunta a los ciudadanos de a pie son  muchos mas los que conocen a Lo Rat Penat, e incluso saben a que se dedica, que los que conocen a la Real Academia de Cultura Valenciana, entidad ésta que por desgracia la gran mayoria de los preguntados no saben ni siquiera que existe. La primera ha sabido conservar siempre el contacto con el pueblo y lo popular, y la Real Academia no.  Es ahora, en momentos en que el Pueblo Valenciano se la juega, cuando salen a la superficie estos matices y lo que es mas importante : sus consecuencias.  Tambien abunda la opinión de los que pasando por encima de los anteriores motivos, se acepten o no, estiman que la Real Academia no puede permanecer en esa especie de “impasse” en una situación tan grave como la que se vive y que debe salir a la palestra cuanto antes porque es lo que demandan las circunstancias, a lo que está obligada y  lo que se espera de ella.

Hay quienes incluso estan haciendo un análisis de la actuación del nuevo Decano desde su nombramiento y comienzan lamentando sus desafortunadas – así las califican -primeras declaraciones, de las que se desprendía cierta tolerancia o consentimiento a la líneacatalanista de la “A.V.LL”, así como que no estaba “contra nada”, y se preguntan ¿ tampoco contra el proceso de catalanización de la cultura valenciana ?. Sea como fuere, esta impresiónse confirma a poco que se recabe alguna opinión  en la ciudadanía que entra, mucho o poco, en el tema, y resultó negativa no solo para el valencianismo sino tambien para el nicho social de cierto nivel  que las calificó  como “no propias” del cargo.

La segona Batalla de Valencia ya ha començat

L´anteproyecte de una llei de Senyes d´Identitat que presenta el Partit Popular ha remogut mes, si cap, el desfici que viu la societat valenciana pels nivells que esta  alcançant el proces de catalanisacio. El desfici, la contrarietat i sobre tot l´incredulitat, es lo que aflora especialment en les entitats valencianistes mes actives que, tant en número com encombativitat, estan creixent i posant sobre la taula  lo que les unix i en lo que discrepen.

En efecte, el fet de que per primera volta el P.P. obriga les portes a les dos entitats mes genuinament representatives de la cultura valenciana, en especial de la llengua, aporta noves expectatives. Lo Rat Penat, la patriarca i decana, sempre fidel a la mes pura valencianitat, ya ha acceptat sense  vacilar la seua inclusio en el futurible Observatori,  i fins i tot li ha donat les gracies al president Fabra. Li seguix en ranc la Real Academia de Cultura Valenciana que encara no s´ha pronunciat.

No totes les associacions coincidixen en si   la llei es bona o roin, en si conve o no entrar  en l´Observatori, ni en el grau d´acceptació de una cosa i de l´atra. Uns pensen que la moguda del P.P.  no es que un atra matáfula – i ya van moltes –  per a intentar recuperar la major quantitat posible  dels vots perduts en el camp no a soles valencianiste, sino en el encara mes ample de la societat valenciana que sent majoritariament la valencianitat,  i que tot quedará en “agua de borrajas”. Atres, que es l´oportunitat de combatre des de dins i que hi ha que acabar en el monopoli de la Academia Valenciana de la Llengua catalanisada, argumentant que encara que a la fi resultara una trampa mes, seria el propi Partit Popular el que quedaria definitivament cremat,  i les dos entitats s´eneixirien de l´Observatori.

I en est ambient de tensio en el que creix la irritació a la vista de la cobertura que el Consell proporciona a les actuacions catalanistes, creix al mateix temps una sensacio de contrarietat i de sorpresa per l´actitut de la Real Academia de Cultura Valenciana. Sembla,  segons es comenta en les  cupules del valencianisme, que des de fa uns anys esta Academia esta adoptant una actitut que davant la magnitud de la ona de catalanisacio que mos invadix pot calificar-se de pasiva. Uns la califiquen d´impavidea que per inercia ve arrossegant-se  des del decanat anterior que segons diuen  l´havia instaurat com a norma.  Atres, que sent aixo veritat en part, ho atribuixen també a que l´Academia ha dut una trayectoria excesivament alluntada de les realitats del carrer.  Els mes, diuen que als motius anteriors hi ha que afegir un atre mes important: l´actitut personal del nou Decá.

Es cert que si se pregunta als ciutadans dé a peu, son  molts mes els que coneixen a Lo Rat Penat, i inclós saben a que es dedica, que els que coneixen a la RACV, entitat esta que per desgracia la gran majoria dels  preguntats no saben ni que existix. La primera ha sabut conservar sempre el contacte en el poble i en lo popular, i la segona, no. Es ara, en moments en que el Poble Valencia se la juga quan  ixen a la superficie estos matiços, i lo que es mes important: les seus consequencies. També abunda l´opinio dels que passant per damunt dels tots els motius anteriors  i de si  s´accepten o no, estimen  que la Real Academia de Cultura valenciana no pot permanéixer   en eixa especie  de  “impasse” en una situació tan greu com la que´s viu i que deu eixir a la palestra quan mes pronte millor perque es lo que demanen les circumstancies, a lo que esta obligada i lo que s´espera de ella.

Uns atres, a la fi, estan fent un analisis de l´actuacio del nou Deca des del seu nomenament i començen  llamentant les seus desafortunades – aixina les califiquen – primeres declaracions de les que es desprenia certa tolerancia o consentiment a la  llinea catalanista de la “A.V.LL.”,  i que “no estava contra res”, i se pregunten ¿ tampoc contra el proces de catalanisació de la cultura valenciana ?. Siga con siga, esta impresio se confirma a poc que es  recapte alguna opinio en la ciutadania que entra, molt o poc, en el tema, i resulta negativa no a soles per al valencianisme sino també per a un sector social de un cert nivell que les va trobar “no propies” del carrec.

Guillem de Varoych.