Las maquetas recibidas

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Las maquetas del anterior Consell están dando mucho que hablar, y no sólo por su descabellado coste en algunos casos, que también, sino por la dificultad de buscarles una ubicación fija para que no acaben criando polvo en algún almacén del gobierno autonómico.

Se ha hablado tradicionalmente de herencias recibidas, y se habla últimamente con mucha frecuencia de la falta de un correcto sistema de financiación en la Comunitat Valenciana, y no es para menos. Basta con recordar que la nuestra es una comunidad pobre, pues está por debajo del PIB, pero que a pesar de ello aporta al Estado. No obstante, sin restar importancia a la cuestión, no podemos olvidar la importancia de mantener una buena gestión. Una gestión que no hipoteque más a los valencianos. Y eso es precisamente lo que parece que no se había hecho en la Comunitat Valenciana en los últimos años.

Prueba de ello  es que El Consell ha aflorado pérdidas patrimoniales por un total de 3.084,57 millones, al provisionar deudas y compromisos del anterior Consell durante la elaboración de la Cuenta General de la Administración de la Generalitat Valenciana, con el objetivo de dar una imagen fiel y ajustada del valor económico patrimonial de la Generalitat. La consecuencia de estos ajustes negativos, matizados por otros positivos, como la inclusión en el activo de la Generalitat del valor de la totalidad de los centros educativos construidos por Ciegsa, es que el resultado económico patrimonial arroja un desahorro de 4.543,2 millones.

Según los datos dados a conocer la pasada semana, el resultado de la “limpieza” contable acometida por el Consell, que por primera vez provisiona todas las deudas y compromisos de la Generalitat -heredados de la anterior etapa-, es que el total de los activos de la Generaitat se sitúa en 20.426 millones, mientras el pasivo asciende a 45.845 millones. Los fondos propios negativos ascienden a 25.419 millones.

Si cuando Rajoy llegó a la Moncloa habló insistentemente de la ‘herencia recibida’, quizás haya llegado el momento de convertir el término al plural, pues en muchas autonomías, y entre ellas la nuestra, la herencia recibida se parece bastante a la que se encontró el actual Gobierno al llegar al poder, la única diferencia entre ambas es el color político de sus generadores.