¡Quo Vadis Valencia! La afición explotó

¡Quo Vadis Valencia! La afición explotó¡Quo Vadis Valencia! La afición explotó

Triste, desencantada y harta, muy harta. Lo que cabía esperar, sucedió con el primer partido del año del Valencia en Mestalla. Los aledaños del estadio se fueron poblando de seguidores ante la visita copera del Celta y como estaba previsto, porque la manifestación se había gestado horas antes, la masa social expresó en voz bien alta su absoluta repulsa a la gestión del dueño del club. El grito “¡Peter, vete ya!” lo inundó todo. Estallido social en toda regla de una afición que ya no aguanta más. Eso pasó antes, lo que vino después fue peor. Para rematar la caliente noche, contundente humillación (1-4) ante el equipo vigués. Tras el partido, más de lo mismo.

Lo que sucedió antes, claro, se repitió después. También en la calle, un buen número de aficionados se plantó delante de un lateral del estadio para seguir con sus cánticos y sus gritos, ahora también con los futbolistas como objetivos de la ira colectiva. “¡Mestalla, despierta, esto es una mierda!“, se escuchó con nitidez y potencia, invitando a todos sus compañeros de fatiga a unirse para exigir a la dirigencia un cambio de rumbo inmediato. No se sabe si Peter Lim cambiará de opinión a la vista del desolador panorama, aunque manifestó hace meses que no se planteaba vender el club.

Peter Lim, el propietario, lleva meses desaparecido, sin dar señales de vida por la ciudad. Nada se sabe de él. Más de 2.000 aficionados, antes de que el balón se pusiera a rodar en el verde, se congregaron para mostrar su total desacuerdo con la gestión del millonario asiático, que ha llevado el caos a una institución que navega a la deriva desde hace demasiado tiempo. Una pancarta con la leyenda ‘Lim go home‘ aparecía en primera línea. Ya ni siquiera una racha de buenos resultados, por lo visto, podrá acallar a la gente valencianista.

Otra de las personas que fue protagonista de un grito similar fue Jesús García Pitarch. “¡Suso, vete ya!” también sonó con mucho estruendo en una de las calles adyacentes al estadio valencianista. Antes y después. La gestión del director deportivo siempre fue fuertemente contestada, ahora mucho más tras la dimisión irrevocable de Cesare Prandelli. El ejecutivo reconoció que también había seguido el mismo camino en un primer momento, pero como la renuncia no le fue aceptada por Peter Lim, al final optó por quedarse. Dijo Pitarch que se quedó en el club por responsabilidad, sin olvidar los 50.000 euros netos que cobra todos los meses…

El equipo fue recibido con aplausos, gracias sobre todo a que la figura de Voro, el nuevo entrenador, es positivamente valorada por la afición del Valencia. Se centraron en el partido y nada más, al principio, los miles de fieles que se congregaron en Mestalla. Hasta Parejo fue apenas silbado tras el incidente nocturno que protagonizó hace unos días. Cuando el balón se puso a rodar, pelillos a la mar… Pero la paz duró bien poco.

¡¡¡Quo Vadis Valencia!!!