¿Por qué a Mercedes Alonso no le duran los jefes de Policía?

Desde que en junio de 2011 Mercedes Alonso resultara elegida alcaldesa de Elche hasta hoy, han pasado por el cargo de máximo responsable de la Policía Municipal tres personas, tres mandos, tres oficiales.

Cuando accedió Mercedes Alonso a la alcaldía, estaba en el cargo de forma temporal y provisional el ilicitano Jesús Andreu, muy querido por los ciudadanos y todo un profesional como la copa de un pino. Al poco tiempo, y por sorpresa, cuando mejor y más valorada estaba la gestión del Sr. Andreu, cesó a éste sin dar explicaciones y se trajo desde Petrer a otro oficial y le puso en el cargo. Se trataba de Antonio Amorós, amigo personal de la alcaldesa. Una apuesta individual de Mercedes Alonso. Pero este segundo jefe de Policía empezó a causar problemas. Como persona, por su carácter; y como profesional, por
ciertas actuaciones propias del cargo. De hecho, existió entonces un genérico malestar entre la plantilla y los delegados sindicales de la Policía Municipal.

A posteriori, y ante las quejas, protestas y denuncias de los sindicatos policiales (entre tales destacaron las críticas sindicales en el tema de las horas extras) Mercedes Alonso cesó a Antonio Amorós aunque ofreció la imagen pública de que fue el propio jefe de la Policía quien renunció al cargo para reincorporarse a su anterior puesto como jefe de la Policía Local de Petrer.

Se produjo un vacío de poder en la Jefatura de la Policía Municipal que se intentó cubrir con suplentes. Mientras, los delegados sindicales policiales denunciaron irregularidades en la convocatoria de oposición a la plaza de jefe de Policía Municipal. Una oposición presuntamente manipulada desde la alcaldía y que ganó con creces y de sobra
con la máxima puntuación, aquel policía local tan estimado por todos los ilicitanos quien como hemos comentado antes ya estuvo temporal o provisionalmente en el cargo: Jesús Andreu.

A todo ello, en pleno ‘affaire oposición’ Jesús Andreu fue defenestrado por el Ayuntamiento del PP volviendo a realizar actividades de simple agente de base en las calles de Elche. Humillante degradación para alguien que posee una brillante e intachable hoja de servicios, unas excelentes cultura y preparación además de un curriculum de altísimo nivel (entre
otros muchos títulos, es licenciado en Historia) pero sobre todo es un disciplinado profesional que huye de la confrontación con sus superiores y compañeros. Lo suyo es aguantar, ver, oir y callar…pacientemente.

En estos días calurosos agosteños vuelven a ser noticia Mercedes Alonso y la Jefatura de la Policía Local. Más que un rumor es ya un secreto a voces: al parecer se aproxima un cambio en este cargo. Ya sería la tercera vez que la alcaldesa cambia de jefe de
Policía. Se comenta por pasillos, despachos municipales e incluso en cafeterías de la zona (añadiendo algún breve aparecido al respecto en ciertos medios de comunicación), que muy pronto Mercedes Alonso ‘fichará’ a un tal César Zaragoza, hermano del alcalde de Santa Pola Miguel Zaragoza, como jefe de la Policía Municipal de Elche.

Hasta ayer, César Zaragoza aún no había firmado el contrato. Se presume que lo hará en breve. Existe voluntad de contratarle ”a dedo’ (sin pasar por ninguna prueba u oposición) lo antes posible, por parte de Mercedes Alonso, debido a la amistad entre ambos alcaldes de las dos ciudades vecinas. ¿Tráfico de influencias? ¿Transparencia en la gestión? ¿Capricho personal?

A César Zaragoza le queda un año para jubilarse y necesita esos meses de cotización para que cuando se jubile pueda cobrar la máxima pensión derivada de la totalidad de lo cotizado. El problema es que, para poder hacer efectiva su contratación, la alcaldesa ha de saltarse el escalafon o jerarquia de los mandos policiales locales. ‘puentear’ por encima de hasta cinco oficiales para colocar como jefe a Cesar Zaragoza. ¿Favoritismo? Y a todo ello, ¿qué pasa con el concurso-oposición a jefe pendiente de resolución?

Parece que a Mercedes no le duran los jefes policiales.