El hospital de Gandía es el primer centro médico de España radioprotegido

El Hospital de Gandía San Francesc de BorjaEl Hospital de Gandía San Francesc de Borja

El hospital de Gandia se ha convertido en el primer centro médico de España totalmente radioprotegido, gracias a la instalación de un sistema que mide y controla la radiación emitida en la totalidad de sus equipos de imagen médica. Según destaca el jefe del servicio de Radiología del Hospital San Francesc de Borja, el doctor Eugenio Sánchez Aparisi, se trata de “la primera experiencia de este tipo en España y una de las primeras en Europa”, ya que hasta ahora, “algunos hospitales habían aplicado el sistema en una parte de los equipos, pero no en todos”.

El sistema controla los dos equipos de mamografía, los tres de rayos X, los dos de tomografía computarizada (TC) y las dos instalaciones de radiología intervencionista. Esta tecnología, además, permitirá a corto plazo reducir el nivel de radiación al que son expuestos los pacientes, garantizando la calidad de la imagen diagnóstica y pudiendo evitar posibles casos de sobreexposición.

El proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con la empresa de tecnología médica GE Healthcare, que aporta su sistema DoseWatch para evaluar el nivel de radiación emitido por los equipos de radiodiagnóstico.

Con ello, el hospital de Gandía se adelanta a la normativa europea de 2018 que regulará las normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes y el control de las dosis de radiación recibidas en las pruebas de diagnóstico.

Se trata de la Directiva 2013/59/EURATOM, aprobada a principios de 2014 por el Consejo Europeo y que regula las normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes, esto es, el control de las dosis de radiación recibidas en las pruebas digitales de diagnóstico.

Para cumplir con la legislación europea, los centros hospitalarios deberán realizar un diagnóstico de los niveles de radiación emitidos por su equipamiento, es decir, conocer de forma precisa qué dosis de radiación produce cada equipo de radiodiagnóstico del centro sanitario, evaluar si se ajusta a la normativa comunitaria y, si no es el caso, adecuar los equipamientos y emisiones a los estándares establecidos. Todas estas medidas deberán ejecutarse en un plazo máximo de cuatro años -a más tardar el 6 de febrero de 2018-, según dicta la norma europea.

El doctor Sánchez explica que la aplicación del sistema en el hospital de Gandía “permite a los especialistas hacer un diagnóstico preciso de los niveles de radiación y, en base a los resultados, homogeneizar las dosis de cada prueba y reducir sustancialmente dichos niveles”. Además, “permite identificar a aquellos pacientes que, por su situación clínica, han sido expuestos a altos niveles de radiación mediante alertas y la elaboración de su historial dosimétrico”.